El agua iba apartando
montones de piedrecillas
y el encaje iba dejando
blanco nacar en la orilla.
A lo lejos se divisan
torres fantasmas violetas
interrumpe mi rada
una barquilla de pesca.
Me acerco para tocar
esa agua y esa arena
para ver si era real....
esa belleza tan plena
ese cielo y ese mar
ese acariciar de piedras...
El agua iba apartando
rec uerdos de caracolas
y mi alma suspirando
dejaba sobre las olas
pensamientos y palabras
deseos de sal y de rosas.
..
Curioso descubrimiento el que acabo de hacer, amiga.
ResponderEliminarTienes un blog!!
Enhorabuena y que te de tantas satisfacciones como a mí el mío.
Un abrazo